domingo, 22 de mayo de 2011

Y no tan jóvenes

¡La que has armado, chaval!
Cuando Sancho Panza se convirtió en gobernador de la ficticia ínsula Barataria, don Quijote le envió una carta llena de sabios consejos para el ejercicio de su gobierno. Entre otras cosas le decía:
 "Para ganar la voluntad del pueblo que gobiernas, entre otras has de hacer dos cosas: la una, ser bien criado con todos, y la otra, procurar la abundancia de los mantenimientos; que no hay cosa que más fatigue el corazón de los pobres que la hambre y la carestía."
Decididamente, la lectura sosegada de El Quijote debería ser un requisito imprescindible para presentarse a unas elecciones.
                                                               ***
Seguí con expectación las revoluciones que convulsionaron a principios de año el mundo árabe. Me parecía tan épico,tan utópico y tan esperanzador que  las protestas populares tras la muerte de dos jóvenes, Mohamed Bouazizi en  Túnez y  Jaled Said en Egipto, provocaran  la caída de unos dictadores  anclados en el poder cual garrapatas crónicas, que llegué a pensar que la vieja Europa estaba destinada a sucumbir lentamente cocinada en el jugo de su propia soberbia y necedad.
A principios de año leí, también con expectación, el alegato de un intelectual para mí desconocido, Stephane Hessel: ¡Indignaos!  Tras un sorprendente éxito editorial en Francia llegaba a España precedido de un prólogo del escritor  José Luis Sampedro, a quien admiro (hoy más que nunca). Quizás porque esperaba mucho de él, el librillo me decepcionó - he de confesarlo- a pesar de sus sabias reflexiones y de su exhortación a los jóvenes para que abandonen el camino de la indiferencia (la peor de las actitudes) y tomen la vía de la actuación: "A los jóvenes les digo:mirad a vuestro alrededor, encontraréis los hechos que justifiquen vuestra indignación -el trato a los inmigrantes, a los sin papeles, a los gitanos-. Encontraréis situaciones concretas que os llevarán a emprender una acción ciudadana fuerte.¡Buscad y encontraréis!"
Sin embargo, releí varias veces el prólogo de José Luis Sampedro y me pareció que solo por él había valido la pena comprar el libro. De forma pausada y sencilla, lejos de la retórica de  panfleto incendiario en el que fácilmente podría haber caído, Sampedro alerta sobre la necesidad de salir ya de una vez de este entumecimiento vital en el que estamos atrapados, cual mosca en tela de araña. Subí el prólogo a Google Docs con la esperanza de leérselo a mis alumnos de 1º de bachillerato si llegaba la ocasión. Y esta no se ha hecho esperar.
Porque estos días la esperanza se refleja en los abigarrados espacios de las plazas españolas y parte del extranjero (incluso en la soledad de una plaza siberiana) en la que estudiantes, parados, inmigrantes, jubilados, amas de casa, empresarios, perrosflauta, niños, funcionarios y demás fauna humana de diversos pelajes se organizan civilizadamente para decirles a sus gobernantes que NO, que estamos INDIGNADOS con sus desastrosas acciones.
Jóvenes y no tan jóvenes.

sábado, 7 de mayo de 2011

Alpinismo de llanura

Ascender cuesta. Qué se lo pregunten a ella.
El título de la entrada no se me ha ocurrido a mí. Lo tomo de un libro ¿de autoayuda docente? del filósofo Gregorio Luri: La escuela contra el mundo. Dice Luri que "se puede practicar o no el alpinismo, pero si se quiere practicar, hay que esforzarse para subir a picos elevados, algunos de los cuales serán de difícil acceso. Lo que no se puede hacer es alpinismo de llanura". Y yo, que coqueteé con la montaña en mis años mozos, no puedo estar más de acuerdo.
Lo que pasa es que olisqueo la presencia de algún ente  malévolo que,como la nada que devora con su niebla los mundos de Fantasía  en La historia Interminable,cada vez que surge un pico, esconde los pies de gato y los mosquetones y allana las montañas. Así que, en realidad no es que no queramos subir, lo que pasa es que, cual ladrón manosarriba que surge inesperadamante, nos colocan ascensores en todas las esquinas.  Y ya se sabe, el cuerpo se engandula pronto y la molicie resulta ser como la bollería industrial: un minuto en la boca y toda la vida en las caderas.
Digo todo esto con los pelos de punta puestos en la tarea docente. 
La evolución del soporte material para escribir nos  ha facilitado mucho el trabajo:  piedra, papiro, pergamino, tablillas, papel, máquina de escribir, ordenador.Pero, ¿puede el medio material convertise en el objetivo final? En una evaluación de 1º de ESO una profesora se quejaba amargamente de la nula competencia digital de una alumna. Sin embargo, esa misma alumna hace cotidianamente sus tareas bien hechas en una libreta que mantiene impecable. A su lado conviven auténticos hackers de trece años que son incapaces de concentrarse cinco minutos en una tarea intelectual. Pero a la vista de los resultados académicos del grupo sospecho que en el alpinismo escolar la inteligencia (que no es redonda pero sí maleable, según mi experiencia) cada vez se relaciona menos con el pensamiento profundo y con el esfuerzo y más con lo intuitivo.
Como escribir cinco líneas seguidas es muy cansado y además exige un esfuerzo se potencian actividades que con un clic (JCLIC y ARDORA) -y sin necesidad de pensar demasiado- nos llevan al éxito. Y  digo esto, no solo en calidad de docente que está desentrañando los misterios de esas dos plataformas, sino como alumna de un curso on-line de inglés con el que he descubierto lo fácil que es convencer a alguien de que sabe más de lo que en realidad sabe.
Lo realmente preocupante de la modalidad "Alpinismo de llanura" es que están apareciendo casos a los que incluso lo liso y llano les resulta cansado y me temo que (en algún despacho burocrático o en la sede de alguna editorial) alguien pueda proponer como deporte de altura el "Alpinismo de tobogán". 

Te puede interesar también...

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...