martes, 17 de abril de 2012

Ismaíl Kadaré , 1º de ESO y la chica que se casó con una serpiente

Ilustración de Ana Juan
Ismaíl Kadaré es un escritor albanés que me gusta mucho.
En sus novelas reflexiona con frecuencia sobre los acontecimientos históricos que han afectado a su país. Para ello, y sirviéndose de un cuidado lenguaje poético, sitúa con frecuencia a sus personajes en ambientes  irreales y oníricos que sorprenden al lector.  Una delicatessen  no apta para el paladar betsellista. Pero sí para mis alumnos de 1º de ESO.
En Frías flores de marzo  se incluye una hermosa y trágica leyenda protagonizada por una muchacha que, para expiar la culpa familiar, debe desposarse con una serpiente. La primera vez que la leí entendí que tendría que adaptarla o recortarla (procurando no hacerle mucho daño) para leerla en clase. Los de 1º de ESO han resultado ser especialmente receptivos a la lectura. Para ellos podé la historia de Kadaré cortando las ramas más altas, aquellas que coquetean con la lúcida reflexión, y me quedé con la silueta del árbol, que refleja lo que es sin mostrarlo completamente. Sólo puedo decirles que no respiraron mientras escuchaban la historia. Eso sí, no les gustó el final. Pero se están acostumbrando a la buena literatura.

La muchacha que se casó con la serpiente:
Extrañamente, nadie recordaba la culpa en que había incurrido la familia o el clan de la muchacha. La terrible falta que sólo podía ser lavada con su sacrificio.
Cuando su padre la había llamado a la sala de los huéspedes para hablarle, ella había esperado cabizbaja la condena. Es severa, le había advertido el padre por segunda vez: cualquiera que sea, yo obedeceré padre. Había tomado la decisión de obedecer aunque se tratara de encerrarse en un convento, de casarse con un nonagenario, incluso de lo más aterrador: ser emparedada en los pilares del nuevo puente.
Estaba resuelta... Y sin embargo, cuando oyó pronunciar la sentencia se puso pálida como la cera. ¿Qué es lo que has dicho, padre? ¿Que debo desposarme con una serpiente? La esperanza de que hubiera oído mal se disipó al instante. En efecto, debía casarse realmente con una serpiente. No con un hombre al que hubieran adjudicado ese apelativo a causa de su felonía, de su aspecto o quién sabe qué otro motivo, sino con una verdadera serpiente.
Se llevaron a cabo pues las nupcias de acuerdo con los ritos, con la sola diferencia de que no fue la esposa quien hubo de trasladarse a casa del novio, sino el esposo quien fue conducido a la casa de la novia. Lo llevaron metido en una cesta colocada a lomos de un caballo. La noche cayó y la joven desposada, a la que ahora llamaban “la mujer de la serpiente”, fue conducida a la estancia nupcial donde él la esperaba.
Nadie en toda la aldea consiguió pegar ojo. Todo el mundo esperaba oír el grito de la desgracia. El de la novia mordida por su esposo. El grito de la familia que acababa de encontrar a la muchacha muerta.
Pero la noche trascurrió apaciblemente y de idéntico modo se levantó la aurora. Todos pudieron ver a la novia con aspecto adorable, exhibiendo aún en las mejillas y en el cabello las huellas de los afeites del día anterior, yendo y viniendo por la casa radiante de gozo. Sin lugar a dudas se había vuelto loca. SEGUIR LEYENDO

Ismaíl Kadaré, Frías flores de marzo (Alianza Literaria, traducido  del albanés por Ramón Sánchez Lizarralde).

8 comentarios:

Joselu dijo...

Bellísimo, me ha cautivado la lectura y entiendo que tus alumnos también estuvieran fascinados. Yo también lo voy a utilizar en clase con mis alumnos. Es un relato absorbente que mantiene la intriga hasta el trágico final que resulta desolador. Entiendo que a tus alumnos les perturbe o desagrade. A mí también. Pero la mayoría de las historias de amor tienen un final desdichado. En esta los protagonistas son singulares y, a pesar de lo increíble que resulta, la ficción se apodera del lector. Gracias por hacérmelo conocer. Supongo que esta es la versión podada por ti. Sería curioso conocer la versión original. Un cordial saludo.

Hortensia Lago dijo...

Hola, Joselu.
La historia completa (alrededor de 10 páginas del libro) con todos sus matices es realmente cautivadora. Si tienes ocasión, léela completa. Mis alumnos están acostumbrados a los finales felices (por eso, muchas veces, si la historia tiene un final trágico, se sienten decepcionados). Yo quiero conseguir que saboreen las historias, sin necesidad de subordinarlas exclusivamente al final. Por eso, me gusta leerles en voz alta. Ahora estamos con historias de amor trágicas(Píramo y Tisbe, Orfeo y Eurídice, Romeo y Julieta) y están enganchados. Me alegra que te guste y que la vayas a leer a tus alumnos.
Un abrazo.

Joselu dijo...

Hoy les he pasado fotocopiado el texto de Ismael Kadaré: lo hemos leído en voz alta y la atención ha sido máxima. El relato les ha conmovido y luego ha dado lugar a un animado debate oral sobre los motivos que habían llevado a la muchacha a quemar la piel de la serpiente. Han percibido el sentido del texto, un sentido poético y narrativo fascinante. En general les ha gustado mucho. Quiero hacerles trabajar el texto y cuanto a ideas centrales, estructura, personajes... Lo he pasado a mis compañeras de seminario en la convicción de que les resultará sumamente interesante. Un auténtico hallazgo. Gracias.

Carlota Bloom dijo...

Gracias por el regalo, Hortensia. Buscaré el libro, es una lectura deliciosa. Efectivamente, les gustan los finales felices, pero el gusto literario, como el oído o el paladar, se educan: ardua tarea, por otra parte, que solo a veces nos muestra alguna recompensa, porque es una labor lenta y visible a largo plazo. Un abrazo.

Hortensia Lago dijo...

Joselu, me alegro de que te haya gustado tanto y de que tus alumnos, como los míos, hayan percibido el sentido estético y vital del texto. Yo también se lo he pasado a mis compañeros de departamento y les ha encantado. Es una maravilla poder compartir los hallazgos con quienes los saben valorar.
Un abrazo.

Carlota, creo que el libro te gustará aunque su temática es bien diferente a la de la leyenda. Y sí, tenemos que educar el gusto de nuestros alumnos. Muchos han sucumbido y creen que lo importante es que lean, aunque sea mala literatura.Pues no, creo que, aunque la tarea sea lenta, al final serán los alumnos los que saldrán ganando. Solo hay que saber observar y no dejar que un buen fragmento se pierda.
Otro abrazo.

Hortensia Lago dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Buen día. Este texto de Kadaré es muy similar a una leyenda oriental de hace cientos si es que no miles de años; son demasiadas las coincidencias, lo que cambia es los ambientes, pero la historia es la misma: la novia, la boda con la serpiente, el hechizo, y la muerte del marido por la quema de la piel.

Hortensia Lago dijo...

Hola. Probablemente, Kadaré estuviese pensando en ella, ya que en su novela hace referencia al relato de una leyenda antigua.

Te puede interesar también...

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...