sábado, 27 de octubre de 2012

Pienso en magenta

No es nube todo lo que reluce
 Pienso en magenta. Pienso en lo bien que quedaría mezclar magenta y una pizca de amarillo cadmio para lograr un color que envuelva en el ensueño este amanecer nebuloso por el que corren eucaliptos y cables y casas aún dormidas y coches que adelantan en línea continua para desviarse en el primer cruce a la derecha. Eucaliptos en verde vejiga y azul prusia con un toque de esmeralda mientras Jeff Tweedy entona Everlasting Everything por esa carretera con una eternidad de humos al fondo. Violeta titán y blanco para las nubes y texto de Benito Feijoo para 2º de bachillerato. El monje en una celda defendiendo a las mujeres y avisando de la tiranía de las modas en el siglo XVIII, la modernidad tal lejana. Por la tarde, tender la ropa, recoger a las niñas del cole, llevarlas a clase de  inglés, a ver si no llueve, escarcha sobre la hierba comprobada empíricamente al hacer la foto, en ella no se aprecian los arces, otra vez rojo magenta, esta vez con mucho amarillo para  resaltar las hojas anaranjadas y rojas, esa delicia del otoño, esos colores que pasan mientras suena Deeper Down, examen de 1º de bachillerato con un texto del programa Callejeros para el comentario diastrático, quizás difícil para ellos, ahora es tarde para cambiarlo, atrás quedan las casas grises entre la bruma con el Forgoselo al fondo, tierra siena y verde cinabrio, ramas de los arces con un pincel muy fino, del número dos. Metáforas para 1º de ESO, los ojos son ventanas, el humo de la central térmica es una nube, niebla que se posa en lejanía como un velo turbio es un símil, los ojos aletargados como ventanas también, verso enigmático. Ventanas abiertas al relente de la noche es pura poesía. Eso es lo que pienso cuando pienso en magenta, cuando pienso en verde cobalto para el musgo vagamente lactescente de los abedules. Para la bofetada gris del asfalto no olvidar mezclar también un poco de rojo. Releer a Stefan Sweig, sus memorias, antídoto contra la soberbia. Descubrir a Herta Müller, no esperes que te lo dé todo hecho, la literatura no es un camino fácil, pensar cuesta y duele pero es necesario, ya lo decía Feijoo (el otro, el pensador, el reformista utópico). Aclarar en el examen que ar keli es 'a  casa' y fumar una platilla es 'fumar heroína'. Cómo nos hemos dejado llevar a un callejón sin salida, la poesía urbana, el progreso que no era, la modernidad de otros, el batacazo contra el asfalto, la bofetada del humo.

No hay comentarios:

Te puede interesar también...

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...